martes, 4 de diciembre de 2012

NO QUIERO NADA




   Hoy no quiero hablar, del bien ni del mal. Ni amor ni desamor. Ni de la vida, ni tan siquiera de la muerte. No quiero sentir olores, ni ver colores. No quiero sonrisas, no quiero alegrías, no quiero lágrimas, ni dolor en el alma. Perder de vista, los sufrimientos y los tormentos. Coser mis labios sin tus besos, ni sentir tu fuego en mi pecho. No quiero ver, ni ser visto, ni hundimientos en el mar de tu pelo. Quiero no querer ni querer lo que quiero. Adiós a los amigos y ni nada malo a los enemigos. No quiero sol en mi ventana, ni estrellas en la madrugada. No quiero el reflejo de la mar de mañana. No quiero guerras ni muertes en las estelas. No quiero comidas ni bebidas, ni alientos, que muera de hambre la vida y la vida muera con ello. No quiero tu mirada, no quiero que me toques, ya no quiero nada. No quiero quedarme ni irme con esperanza. No quiero carreteras ni montar en mi dama. No quiero flores en mi tumba y ni siquiera mi vieja guitara.    Solo quiero no querer nada.

Esto podría ser lo más parecido al sentimiento, que podemos sentir cuando, aun teniéndolo todo.  Nos sentimos vacios. Y la mayoría de las veces sin saber ni el porque.  Pero llega y se te agarra en la cara y te jode el día y te mata en la noche.  Llegando hablar solo y preguntar.  Que eres, para que bienes. Esto cuanto durara y que puedo hacer. 
Cuando te llegue,  tampoco lo entenderás.

Rafa Duque.